viernes, 7 de julio de 2017

MAESTROS DE LA APERTURA


Me contaron una historia,  parecía triste pero resultó ser bella.
Comenzó bonita, con la construcción intensa de un castillo de naipes, cuyo eslogan fue: “siempre TOP, siempre HIGH”.
Había luz, intensa, potente y deslumbrante que rememoraba al buen sol y al reposado arcoíris.
Eran dos, un equipo con el patrocinio instantáneo “Nesquit, que con un par de revoltijos estaba listo para el saboreo y el trageommmmmmmmm… concluía rico y resultaba fresquito.
Sólo había un pero… cuando los dos admiraban la Luna, él solo miraba la punta de su propio dedo señalando al satélite, creía que el astro que creemos blanco estaba allí… 
Y ella que abusaba de los filtros se cegaba y olvidaba lo que veía, amnesia era lo que sufría. De vez en cuando era capaz de advertir estrellas con el velux en estado de "no entres querida luz". Obviaba la no conveniencia de lo que uno ve y en un rincón sin más guardaba lo que sus ojos miraban pero no veían.
Pero como era de esperar, el castillo de naipes… desgraciadamente era de naipes… de naipes de papel de seda. Pasaban los días y ella se mudó de ese castillo a una cárcel de oro. Pulcra prisión dónde siempre se encontraba “bien, gracias”, siendo sin más “quien siempre estaba”.
Un buen día, el oro se convirtió en betún. De repente, como el buque que dispara chapapote “boooooommmm”!!!!! Sucedió que él, que estaba condenado a herir y decepcionar a todo aquel que se acercase a su corazón de piedra, declaró su guerra helada. Fue de golpe, sopló el huracán gobernante y a lo lejos se escuchaba un monstruo que sugería malas intenciones, sed atroz y rabia desmesurada.
Tanto y tanto ruido hacía… que se convirtió en protagonista, en la estrella holiwoodense de su propia silla. Fue entonces cuando en ella se apagaron las sonrisas, se nubló la inteligencia, se cerraron las cortinas... y día a día su fuente desaguaba su energía.
Ella absorbía conflicto, guerra fría, frustración y cáscaras vacías. La confusión la envolvía
A qué fenómeno extraño se enfrentaba??? Los huracanes mundanos cesan y se apagan, y en este caso el tifón cada día soplaba con más ira, no concedía descanso a su misión, al plan perpetuado de sí mismo, ese que le condenaba a dedicar su vida a subir y bajar rascacielos, sin interrupción ni pausa, ni cese de la alevosía.
Cuanta ternura pudieron llegar a provocar los balbuceos de la prisionera,  que en su ayuda acudió un ejército de hormigas (atómicas), armado con violines, arpas y alguna trompeta. ¿Cómo esa otra hormiguita pudo haber sido usada como altar y poco tiempo después como wáter de un restorán sin lejía? La tropa entera no lo comprendía!!!!
Le proporcionaron ternura dulce pero no dulzona, tibia pero no empalagosa a la condenada desterrada. Comenzó la tonada con aires de copla y letrilla.
¡No seas un sub-tú!!!! Le cantaban
¡Tú no eres esa que tú te imaginas!!!! Gritaban
¡Los valores no se ponen ni se quitan!!! Vociferaban
De repente ella escuchó un aullido, un aullido lánguido que le decía: Observa detrás de tus párpados, ¿ves al perdedor por excelencia? ¿Ves los juegos siniestros, las estrategias perversas, esas que consiguen apaciguar su inseguridad, su frustración y sus miserias?
Poco a poco se diluyó el sobresalto asustado, el sabio aullido le explicó que los débiles se vengan, los fuertes perdonan y los inteligentes ignoran!!!
Tú vida siempre será mejor después de la huida de tu enmascarado Narciso. SIÉNTATE Y ESPERA!!!!
Y… finalmente parió los oscuros filtros y ocurrió que se puso "en su lugar", y no en un espacio que no le correspondía.

Quizás esperen oír de mí lamentos de “lo mucho que se sufre” rozando con determinadas flores masculinas. Pero yo no creo que las márgenes de un río sufran por dejarlo correr.
Frase versionada de Frida Kahlo.



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